Samuel Navalón, a hombros, la última perla valenciana

Samuel Navalón, a hombros, tras cortar tres orejas a los toros de El Torero.

Navalón se vació en sus dos toros en una clara demostración de querer ser. Dos faenas sin complejos, sin dejarse nada en el tintero, de valor consciente. Sale de la feria como el torero valenciano de moda.

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El Torero/Urdiales, Luque, Navalón

Toros de El Torero, de correcta presentación y muy serios de cara; desiguales de juego y encastados. Destacó el sexto.

Diego Urdiales: pinchazo, estocada _ aviso _ y seis descabellos (silencio); más de media estocada (saludos entre fuerte división de opiniones).

Daniel Luque: estocada (oreja); pinchazo y estocada (saludos).

Samuel Navalón: estocada trasera _aviso _ (oreja); estocada (dos orejas). Salió a hombros por la puerta grande.

Plaza de Valencia. 18 de julio. Tercer festejo de la Feria de Julio. Media entrada.

 Firme actuación de Daniel Luque, y Diego Urdiales, de puntillas, ante una corrida encastada de El Torero  

Navalón se vació en sus dos toros en una clara demostración de querer ser. Dos faenas sin complejos, sin dejarse nada en el tintero, de valor consciente. Sale de la feria como el torero valenciano de moda.

A sangre y fuego transcurrió su faena al tercero. Era un toro encastado, nada fácil, con mucho que torear, que derribó en la primera vara a golpe seco y certero. Esperó en banderillas sin dejar llegar con comodidad a los banderilleros, y estuvo pendiente de todo lo que se movía. Navalón no se anduvo con probaturas y lo saludó de rodillas con la muleta.

Firme y bien llevado el toro en una primera tanda con la derecha, pronto se puso incómodo para dejar claro que no era fácil su manejo. Un par de coladas no dejó en desaire a su matador, a pesar de un violento desarme. La segunda parte de esa faena subió de emoción, a milímetros de los pitones, dejándose ver en cada cite, Navalón se la jugó de verdad. Valiente y cabal. En un intento de circular invertido, el toro se lo llevó por delante y lo estampó contra la arena. No pasó más allá del susto. Regresó como si nada hubiera pasado, y volvió a demostrar valentía. El final de esa labor tuvo en vilo a los tendidos. Se atracó de toro a la hora de matar y la estocada cayó trasera, pero efectiva.

El sexto fue el toro de más opciones, sin ser un bombón, desde luego. Pero hechas bien las cosas, se entregó a una muleta de Navalón sin fisuras. Desde los dos cambiados por la espalda de inicio, hasta las emocionantes bernadinas finales, esa labor tuvo buen toreo y un valor de verdad. Con confianza, el torero respondió y dio la cara sin trampa ni cartón. Libró momentos de peligro, sobre todo en dos volteretas que se saldaron sin consecuencias. Y los alardes finales coronaron una faena de gran nivel. La estocada final, la mejor rúbrica a una gran actuación. Con todo merecimiento salió a hombros por la puerta grande.

Daniel Luque ofreció una demostración de seguridad, de compostura e ideas claras en el segundo de la tarde. Con las fuerzas justas, ese toro fue probado a media altura primero y una vez entregado, toreado casi a placer. A gusto el torero, se recreó en un toreo poderoso y de valor consciente. Con el de El Torero como hipnotizado, Luque entendió a un animal que, con las fuerzas justas, se entregó a la capacidad lidiadora de su matador. No fue lo mismo con el quinto, descarado de pitones, que le costó un mundo meter la cara en la muleta. Antes, en banderillas, esperó y le dio un susto a Juan Contreras, que fue arrollado sin consecuencias. Luque, muleta en mano, volvió a demostrar su poderío, aunque esta vez sin brillo. El toro, al paso y mortecino, sin humillar nunca, se dejó llevar por Luque, que apenas pudo sacarle partido. Faena sobria, de gran seguridad, pero sin lucimiento.

De puntillas, o menos, pasó Diego Urdiales por la feria de Valencia. No terminó de cogerle el aire al primero, de embestida deslucida y un punto de violencia al final del muletazo. Un par de naturales sueltos y pare usted de contar. Faena sin eco y con la mayoría de los muletazos tropezados en el remate. Complicado fue el cuarto, sobre todo por el pitón derecho. Urdiales, sin confianza, lo toreó entre las piernas. Lo intentó al natural, por donde el toro se dejaba al paso, pero ni así.

El Torero/Urdiales, Luque, Navalón

Toros de El Torero, de correcta presentación y muy serios de cara; desiguales de juego y encastados. Destacó el sexto.

Diego Urdiales: pinchazo, estocada _ aviso _ y seis descabellos (silencio); más de media estocada (saludos entre fuerte división de opiniones).

Daniel Luque: estocada (oreja); pinchazo y estocada (saludos).

Samuel Navalón: estocada trasera _aviso _ (oreja); estocada (dos orejas). Salió a hombros por la puerta grande.

Plaza de Valencia. 18 de julio. Tercer festejo de la Feria de Julio. Media entrada.

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