En junio de 1926 Agatha Christie publicó El asesinato de Roger Ackroyd y algo cambió para siempre en la historia de la literatura. Era su sexta novela, la tercera de la serie de Hercule Poirot, personaje irritante y genial a partes iguales con el que había inaugurado su carrera literaria seis años antes. El éxito fue inmediato. El desenlace de la historia, inédito y controvertido, catapultó la popularidad de Christie y la novela pavimentó una carrera de éxito con cifras casi inasumibles: por encima de 1.000 millones de copias vendidas en inglés de sus más de cien libros, otras tantas en el resto de idiomas; solo Shakespeare y La Biblia la superan. Paradójicamente, este éxito global y su carácter prolífico han desdibujado las aristas de una autora mucho más oscura, profunda e inquietante de lo que pueda parecer, una escritora metida de tal forma en el ADN de la ficción criminal que su efecto no se percibe, una urdidora de tramas que hace un siglo ya reventó algunos de los mejores finales de la historia.
En el centenario de la publicación de ‘El asesinato de Roger Ackroyd’, la novela que la catapultó a la fama, desentrañamos las claves de una autora única, prolífica y compleja que va mucho más allá de los 2.000 millones de libros vendidos
En junio de 1926 Agatha Christie publicó El asesinato de Roger Ackroyd y algo cambió para siempre en la historia de la literatura. Era su sexta novela, la tercera de la serie de Hercule Poirot, personaje irritante y genial a partes iguales con el que había inaugurado su carrera literaria seis años antes. El éxito fue inmediato. El desenlace de la historia, inédito y controvertido, catapultó la popularidad de Christie y la novela pavimentó una carrera de éxito con cifras casi inasumibles: por encima de 1.000 millones de copias vendidas en inglés de sus más de cien libros, otras tantas en el resto de idiomas; solo Shakespeare y La Biblia la superan. Paradójicamente, este éxito global y su carácter prolífico han desdibujado las aristas de una autora mucho más oscura, profunda e inquietante de lo que pueda parecer, una escritora metida de tal forma en el ADN de la ficción criminal que su efecto no se percibe, una urdidora de tramas que hace un siglo ya reventó algunos de los mejores finales de la historia.
Feed MRSS-S Noticias
