Javier Bardem rompe el silencio político en unos Oscar largos que coronan ‘Una batalla tras otra’
El Dolby Theatre de Los Ángeles acogió anoche la 98ª edición de los Premios Oscar, una ceremonia que volvió a reunir a buena parte de la industria cinematográfica mundial, aunque lo hizo con un ritmo más bien irregular y con escasos momentos verdaderamente memorables. Hubo algunas bromas que no terminaron de funcionar, homenajes largos y una sucesión de discursos que, salvo contadas excepciones, no lograron levantar demasiado el ánimo del público. Sin embargo, entre esa atmósfera algo plana también aparecieron instantes que recordaron que los Oscar siguen siendo una tribuna desde la que se pueden lanzar mensajes políticos o marcar…
