En «Los umbrales» de Liliana Muñoz
Todo el mundo sabe desde antiguo, y no precisamente por superstición, que una de las principales desgracias que le pueden ocurrir a alguien en su vida es que le salga en la familia un escritor, una escritora. ¿De dónde salió esa certeza? Pues sin ninguna duda del demostradísimo hecho de que ese narrador, esa novelista, por imaginativo o fantasiosa que sea, acabará escribiendo unas memorias, o bien las dejará dispersas y medio camufladas en sus cuentos, pero en esas páginas de recuerdo y balance, en todo caso, emergerán todos los trapos sucios del clan, todas las cuentas pendientes del mundo,…
