‘Mi niñera de la KGB’: la española que fue espía de Stalin en Uruguay
En el intento de sostener y expandir internacionalmente la revolución soviética, se utilizaron peones de diverso tipo. Estaban, por un lado, los intelectuales —los llamados, con mucha propiedad, tontos útiles—, que se dedicaron a intoxicar a la juventud occidental con ideales, dogmas y mentiras. Estos eran captados para la causa por personajes como el periodista Ilya Ehrenburg, cuyas interesantes memorias, Gente, años, vida, publicó la editorial Acantilado. Y estaban, por otro lado, los más fanáticos y desaprensivos, a los que se reclutaba para labores de espionaje y sicariato. Uno de los más célebres fue el catalán Ramón Mercader, adoctrinado por…
