Hitchcock y Homero
Uno de los mayores placeres del verano en la ciudad es ir al cine al aire libre, por lo menos para los cinéfilos. Y por lo menos en Grecia. Especialmente los fines de semana, cuando la ciudad se vacía porque la mayoría de la población suele buscar refugio del calor insoportable de las urbes en las playas vecinas y los aficionados al cine nos congregamos en esos ajardinados patios cinematográficos para ver una película y refrescarnos, comernos un perrito caliente y tomarnos una cerveza bien fría, además de fumarnos un cigarrillo si se tercia (porque en nuestros cines al aire…
