Penélope Cruz y Javier Bardem son esa pareja que nunca pasa de moda. El carisma que ambos han demostrado desde sus primeros trabajos juntos ha traspasado la pantalla y, años después, siguen dando de qué hablar. Su relación se ha mantenido con el paso del tiempo y la sintonía que existe entre ambos también se ha trasladado mucho más allá de sus películas. Tampoco han ocultado nunca el amor que sienten el uno por el otro.
Ahora vuelven a compartir pantalla y lo hacen, además, interpretando a un matrimonio cuya relación empieza a resquebrajarse. Venecia ha sido el lugar elegido para presentar ‘Búnker’, la nueva película de Florian Zeller, que compite en la Sección Oficial de la Mostra. El director escribió la historia pensando precisamente en ellos, consciente de que llevar a una pareja real al centro de un matrimonio de ficción aporta una capa diferente a la película. “Los adoro, me encantan”, dijo en rueda de prensa.
Los dos actores españoles, dos de los nombres más reconocidos de nuestro cine a nivel internacional, vuelven así a encontrarse frente a las cámaras. No es la primera vez, por supuesto, son una de las parejas más reconocidas dentro y fuera de la pantalla. Antes estuvieron ‘Jamón, jamón’, ‘Vicky Cristina Barcelona’ o ‘Loving Pablo’, pero esta vez la historia juega precisamente con esa relación que existe entre ambos fuera de la pantalla.
¿De qué trata la nueva película?
‘Búnker’ parte de una situación aparentemente sencilla que acaba poniendo a prueba un matrimonio consolidado después de 17 años. Bardem interpreta a un arquitecto que recibe un encargo difícil de rechazar: construir un búnker de lujo para un magnate tecnológico que quiere disponer de un refugio de alta seguridad ante una posible catástrofe.
El proyecto supone una oportunidad profesional importante, pero también abre una grieta en su matrimonio. Su esposa, interpretada por Cruz, empieza a cuestionar las decisiones de su marido y, sobre todo, los valores que hay detrás de un encargo de estas características. Lo que comienza como un trabajo termina afectando directamente a la relación entre ambos.
La película utiliza ese búnker como algo más que un refugio. El aislamiento, el miedo al futuro, la desigualdad y la desconexión social forman parte del fondo de una historia que coloca a la pareja ante un dilema moral que va mucho más allá de la construcción de una vivienda de lujo.
La pasión entre Bardem y Cruz en sus inicios
El amor entre ambos surgió durante el rodaje de una de sus películas juntos más recordadas: ‘Vicky Cristina Barcelona’. Corría el año 2008 y fue entonces cuando surgió la chispa entre ellos. Durante el rodaje, para ser más exactos. Rebecca Hall, Scarlett Johansson y Penélope Cruz compartían protagonismo en la película, pero Bardem contó años después que bromeaba con las dos primeras y era más distante con quien acabaría convirtiéndose en su mujer.
«Como cuando en el colegio te gusta una chica y no te acercas a ella», explicó hace ya unos años en una entrevista con ‘El País’. La distancia, sin embargo, no duró demasiado. El rodaje terminó convirtiéndose en el comienzo de una relación que ha llegado hasta hoy. Bardem recordó también cómo fue aquel momento en el que la ficción empezó a mezclarse con algo mucho más personal.
«Esa jornada rodamos nuestro beso. Nos besamos, y seguimos y seguimos, y cuando quisimos darnos cuenta, el equipo se había ido», puntualizó.
Se casaron dos años más tarde, en 2010. Aquel beso, además, ni siquiera apareció en la película, aunque tuvo una segunda vida muy particular: «Ese beso no está en la película y Woody nos envió la secuencia como regalo de bodas».
Y quizá ahí esté una de las claves de la pareja: han conseguido que su historia personal no haya eclipsado sus carreras, pero tampoco han tenido necesidad de esconderla. Ahora, casi dos décadas después de aquel rodaje, vuelven a ponerse frente a frente en una película que precisamente utiliza su complicidad para contar la historia de un matrimonio que empieza a hacerse preguntas.
Penélope Cruz y Javier Bardem son esa pareja que nunca pasa de moda. El carisma que ambos han demostrado desde sus primeros trabajos juntos ha traspasado
Penélope Cruz y Javier Bardem son esa pareja que nunca pasa de moda. El carisma que ambos han demostrado desde sus primeros trabajos juntos ha traspasado la pantalla y, años después, . Su relación se ha mantenido con el paso del tiempo y la sintonía que existe entre ambos también se ha trasladado mucho más allá de sus películas. Tampoco han ocultado nunca el amor que sienten el uno por el otro.
Ahora vuelven a compartir pantalla y lo hacen, además, interpretando a un matrimonio cuya relación empieza a resquebrajarse. Venecia ha sido el lugar elegido para presentar ‘Búnker’, la nueva película de Florian Zeller, que compite en la Sección Oficial de la Mostra. El director escribió la historia pensando precisamente en ellos, consciente de que llevar a una pareja real al centro de un matrimonio de ficción aporta una capa diferente a la película. “Los adoro, me encantan”, dijo en rueda de prensa.
Los dos actores españoles, dos de los nombres más reconocidos de nuestro cine a nivel internacional, vuelven así a encontrarse frente a las cámaras. No es la primera vez, por supuesto, son una de las parejas más reconocidas dentro y fuera de la pantalla. Antes estuvieron ‘Jamón, jamón’, ‘Vicky Cristina Barcelona’ o ‘Loving Pablo’, pero esta vez la historia juega precisamente con esa relación que existe entre ambos fuera de la pantalla.
‘Búnker’ parte de una situación aparentemente sencilla que acaba poniendo a prueba un matrimonio consolidado después de 17 años. Bardem interpreta a un arquitecto que recibe un encargo difícil de rechazar: construir un búnker de lujo para un magnate tecnológico que quiere disponer de un refugio de alta seguridad ante una posible catástrofe.
El proyecto supone una oportunidad profesional importante, pero también abre una grieta en su matrimonio. Su esposa, interpretada por Cruz, empieza a cuestionar las decisiones de su marido y, sobre todo, los valores que hay detrás de un encargo de estas características. Lo que comienza como un trabajo termina afectando directamente a la relación entre ambos.
La película utiliza ese búnker como algo más que un refugio. El aislamiento, el miedo al futuro, la desigualdad y la desconexión social forman parte del fondo de una historia que coloca a la pareja ante un dilema moral que va mucho más allá de la construcción de una vivienda de lujo.
El amor entre ambos surgió durante el rodaje de una de sus películas juntos más recordadas: ‘Vicky Cristina Barcelona’. Corría el año 2008 y fue entonces cuando surgió la chispa entre ellos. Durante el rodaje, para ser más exactos. Rebecca Hall, Scarlett Johansson y Penélope Cruz compartían protagonismo en la película, pero Bardem contó años después que bromeaba con las dos primeras y era más distante con quien acabaría convirtiéndose en su mujer.
«Como cuando en el colegio te gusta una chica y no te acercas a ella», explicó hace ya unos años en una entrevista con ‘El País’. La distancia, sin embargo, no duró demasiado. El rodaje terminó convirtiéndose en el comienzo de una relación que ha llegado hasta hoy. Bardem recordó también cómo fue aquel momento en el que la ficción empezó a mezclarse con algo mucho más personal.
«Esa jornada rodamos nuestro beso. Nos besamos, y seguimos y seguimos, y cuando quisimos darnos cuenta, el equipo se había ido», puntualizó.
Se casaron dos años más tarde, en 2010. Aquel beso, además, ni siquiera apareció en la película, aunque tuvo una segunda vida muy particular: «Ese beso no está en la película y Woody nos envió la secuencia como regalo de bodas».
Y quizá ahí esté una de las claves de la pareja: han conseguido que su historia personal no haya eclipsado sus carreras, pero tampoco han tenido necesidad de esconderla. Ahora, casi dos décadas después de aquel rodaje, vuelven a ponerse frente a frente en una película que precisamente utiliza su complicidad para contar la historia de un matrimonio que empieza a hacerse preguntas.
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