La última vez que una producción española se hizo con el Oscar a mejor película internacional (antes de 2019, película en lengua extranjera) fue en 2004 con Mar adentro, de Alejandro Amenábar. Han pasado más de dos décadas, todavía queda muchísimo porque no está realizada ni la primera selección previa a las nominaciones, pero todo parece indicar que hay motivo para pensar, no solo soñar, con una nueva estatuilla en esa misma categoría. De momento, el primer paso está dado. El miércoles a media mañana Alejandro Amenábar precisamente fue el encargado de hacer los honores y señalar aLa bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo, como la candidata de la Academia de Cine de España para ser la sucesora de la noruega Valor sentimental, de Joachim Trier, última en lograr el premio frente a, entre otros candidatos, Sirat, de Oliver Laxe.
La película, que ya ganó en Cannes el premio a mejor dirección, recorre tres momentos de la historia española (1932, 1937 y 2017) a través de las vidas interconectadas de tres hombres unidos por la memoria de Lorca, el deseo, el dolor, la herencia y los silencios transmitidos entre generaciones
La última vez que una producción española se hizo con el Oscar a mejor película internacional (antes de 2019, película en lengua extranjera) fue en 2004 con Mar adentro, de Alejandro Amenábar. Han pasado más de dos décadas, todavía queda muchísimo porque no está realizada ni la primera selección previa a las nominaciones, pero todo parece indicar que hay motivo para pensar, no solo soñar, con una nueva estatuilla en esa misma categoría. De momento, el primer paso está dado. El miércoles a media mañana Alejandro Amenábar precisamente fue el encargado de hacer los honores y señalar aLa bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo, como la candidata de la Academia de Cine de España para ser la sucesora de la noruega Valor sentimental, de Joachim Trier, última en lograrlo frente a, entre otros candidatos, Sirat, de Oliver Laxe.
De momento, en el mercado de apuestas, pronósticos e intereses que todos los años se levanta nada más cumplido el Festival de Venecia, la película que narra en tres tiempos interconectados la vida, pasión y muerte de Federico García Lorca y que toma el texto teatral de Alberto Conejero como referencia es la favorita sin el menor asomos de duda en las tablas de todos los expertos. La revista Variety, la considerada referencia de la industria, le otorga hasta seis nominaciones (mejor película, guion adaptado, casting, diseño de producción, vestuario y, en efecto, película internacional). Según esta publicación se las tendría que ver con pesos pesados como Fjord, del rumano Cristian Mungiu, Un amor posible, del coreano Lee Chang-Dong, o Minotaur, del ruso Andrey Zvyagintsev. Como en los años precedentes, manda el Festival de Cannes que coloca su palmarés en los puestos de honor de la categoría del cine internacional. Recuérdese, La bola negra ganó el premio a Mejor director en el festival francés ex aequo con el polaco Pavel Pauwlikowski.
En el mismo sentido, se expresa la revista Indiewire, más cerca de los estudios independientes, que añade una novedad importante: la candidatura de Penélope Cruz como actriz secundaria. Es más, se habla de una posible doble nominación para la actriz ya ganadora del Oscar con Vicky Cristina Barcelona, de Woody Allen, de la mano de La bola negra y The Invite, de Olivia Wilde.
La bola negra se estrena prácticamente ya, el 25 de septiembre. Antes se proyectará en el Festival de San Sebastián (donde ha agotado las entradas al toque) después un paseo entre triunfal y solo muy enfático por los certámenes de Telluride, en Estados Unidos, y Toronto, en Canadá. Digamos que la campaña está en marcha y, de momento, funciona. La página Rotten Tomatoes, que agrega las críticas de las películas (sobre todo del ámbito anglosajón) da pocas opciones para la duda: 90% de críticas ‘frescas’ (positivas).
«Tú nunca entenderás lo que te quiero/ porque duermes en mí y estás dormido». Dice dormido, no dormida y lo dice en los Sonetos del amor oscuro, que no, como se publicó inicialmente, Sonetos del amor (sin oscuro). Lo dice Lorca, poeta y homosexual, y lo repite con insistencia, claridad, emoción y mucho énfasis La bola negra. La bola negra cuenta en tres periodos, cada uno con su propia caligrafía, tres historias, tres personajes, pero siempre la misma herida. En la primera, un joven (Guitarricadelafuente) asiste alucinado en 1937 a la destrucción de su pueblo por la aviación italiana. Estamos en plena Guerra Civil española. Las circunstancias le llevarán al ejército. Como soldado del bando sublevado recibirá la misión de custodiar a un prisionero; un prisionero que tiempo atrás perdió de la manera más trágica imaginable a su amante, a su amante dormido (que no dormida). Este último se llama Rafael Rodríguez Rapún (Miguel Bernardeau) y sí, fue compañero de Lorca.
En la segunda, otro joven (Milo Quifes) es sometido a un juicio. Corre el año 1932. Para entrar en el casino de Granada, los socios deben decidir si es merecedor o no de tan alto honor. Votan con bolas negras para el No y blancas para el Sí. Se dice de él que en su deseo más profundo quiere el cuerpo caliente de un amante dormido (que no dormida). Y ese rumor le condena, le condena a callar, a esconderse y, claro está, a la bola negra. En la tercera historia, que discurre en el presente, un tercer joven (un enorme Carlos González) hereda de su abuelo, que no es otro que el protagonista de la primera historia, un secreto. Pero no uno cualquiera. Es un secreto que determinó la vida de su antepasado, la de su madre (descomunal Lola Dueñas) y la de él mismo. Es un secreto que cuenta punto por punto lo que sucede en la segunda historia. Es un secreto, da lo mismo la época, siempre dormido (que no dormida). Y así.
Calvo y Ambrossi han consolidado una de las trayectorias más reconocibles del audiovisual español reciente con series como Paquita Salas, Veneno y La Mesías. La bola negra no es su primer largometraje cinematográfico conjunto: ambos dirigieron ‘La llamada’ (2017), adaptación de su propio musical teatral. Para Guitarricadelafuente y Milo Quifes supone, además, su debut como actores.
De momento, el primer paso ya está dado. La primera selección se dará a conocer el 15 de diciembre. Un mes después, el 21 de enero, se anunciarán las nominaciones de las películas que competirán en la gala de los Oscar del 14 de marzo.
Noticias de Cultura


