Pocas experiencias hay más placenteras (para algunos) que pasar miedo a voluntad. Apagar las luces, subir el volumen y dejarse llevar por una historia capaz de convertir cualquier ruido de la casa en una amenaza. El cine de terror tiene esa extraña virtud: nos enfrenta a nuestros peores temores desde la seguridad de una butaca y, al mismo tiempo, nos permite disfrutar de ellos. Con Halloween como excusa, en este episodio de Déjate de películas recuperamos algunas de las grandes películas del género.
Desde los monstruos clásicos de la Universal hasta las pesadillas contemporáneas, el terror ha demostrado una capacidad extraordinaria para reinventarse. Alfred Hitchcock convirtió una ducha en uno de los escenarios más inquietantes de la historia del cine con Psicosis (1960), mientras que La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, demostró que el miedo puede crecer lentamente, alimentado por la sospecha y la paranoia. Poco después, El exorcista (1973) llevó el horror sobrenatural a una nueva dimensión y se convirtió en un fenómeno cultural que todavía hoy conserva su capacidad de perturbación.
La década de los setenta también dejó títulos fundamentales como La matanza de Texas (1974), de Tobe Hooper, y Halloween (1978), de John Carpenter. Esta última ayudó a definir las reglas del cine slasher, con un asesino implacable, víctimas atrapadas y una tensión que parece no conceder un solo respiro. En los años ochenta, el género amplió sus fronteras con propuestas tan distintas como El resplandor (1980), de Stanley Kubrick; Posesión infernal (1981), de Sam Raimi; o Pesadilla en Elm Street (1984), de Wes Craven.
El terror, sin embargo, no vive únicamente de sus clásicos. En las últimas décadas, cineastas como Ari Aster, Robert Eggers y Jordan Peele han explorado nuevas formas de inquietar al espectador, mezclando el horror con los conflictos familiares, la crítica social y las obsesiones psicológicas. Películas como Hereditary (2018), La bruja (2015) o Déjame salir (2017) demuestran que el género sigue encontrando caminos para sorprender y perturbar. Porque el buen terror no consiste solo en provocar sobresaltos. También sabe crear atmósferas, jugar con lo que no vemos y dejar imágenes que nos acompañan mucho después de que aparezcan los títulos de crédito.
En este especial de Halloween, repasamos algunas de las mejores películas de terror de todos los tiempos: clásicos imprescindibles, pesadillas inolvidables y propuestas para quienes buscan emociones fuertes. Una selección para disfrutar del miedo en la pantalla y recordar por qué, a veces, no hay nada más fascinante que aquello que nos aterra.
Sobre Déjate de películas
Déjate de películas es un podcast de THE OBJECTIVE dedicado al mundo del cine. Se trata de una tertulia de periodicidad mensual en la que se discutirán todo tipo de temas relativos al séptimo arte: tendencias, estrenos, corrientes, directores, actores, y, por encima de todo, películas. También hablaremos de los grandes asuntos de la vida —existenciales, filosóficos, políticos o sociales—, pero siempre apoyándonos en el cine.
Para ello, queremos seguir así la estela de programas como Qué grande es el cine, del maestro José Luis Garci, de Cowboys de medianoche, o de La Clave, aquel mítico espacio que dirigía el gran José Luis Balbín. Son modelos muy elevados, por lo que no pretendemos estar a la altura, pero sí al menos parecernos aunque sea de lejos. Los componentes del equipo de Déjate de películas somos Sonsoles Callejo, abogada; Salvador Otamendi, consultor político; y Jaime Cervera, historiador y periodista de este diario. Los tres rondamos la treintena y compartimos una común pasión por el cine de ayer y de hoy.
Pocas experiencias hay más placenteras (para algunos) que pasar miedo a voluntad. Apagar las luces, subir el volumen y dejarse llevar por una historia capaz de
Pocas experiencias hay más placenteras (para algunos) que pasar miedo a voluntad. Apagar las luces, subir el volumen y dejarse llevar por una historia capaz de convertir cualquier ruido de la casa en una amenaza. El cine de terror tiene esa extraña virtud: nos enfrenta a nuestros peores temores desde la seguridad de una butaca y, al mismo tiempo, nos permite disfrutar de ellos. Con Halloween como excusa, en este episodio de Déjate de películas recuperamos algunas de las grandes películas del género.
Desde los monstruos clásicos de la Universal hasta las pesadillas contemporáneas, el terror ha demostrado una capacidad extraordinaria para reinventarse. Alfred Hitchcock convirtió una ducha en uno de los escenarios más inquietantes de la historia del cine con Psicosis (1960), mientras que La semilla del diablo (1968), de Roman Polanski, demostró que el miedo puede crecer lentamente, alimentado por la sospecha y la paranoia. Poco después, El exorcista (1973) llevó el horror sobrenatural a una nueva dimensión y se convirtió en un fenómeno cultural que todavía hoy conserva su capacidad de perturbación.
La década de los setenta también dejó títulos fundamentales como La matanza de Texas (1974), de Tobe Hooper, y Halloween (1978), de John Carpenter. Esta última ayudó a definir las reglas del cine slasher, con un asesino implacable, víctimas atrapadas y una tensión que parece no conceder un solo respiro. En los años ochenta, el género amplió sus fronteras con propuestas tan distintas como El resplandor (1980), de Stanley Kubrick; Posesión infernal (1981), de Sam Raimi; o Pesadilla en Elm Street (1984), de Wes Craven.
El terror, sin embargo, no vive únicamente de sus clásicos. En las últimas décadas, cineastas como Ari Aster, Robert Eggers y Jordan Peele han explorado nuevas formas de inquietar al espectador, mezclando el horror con los conflictos familiares, la crítica social y las obsesiones psicológicas. Películas como Hereditary (2018), La bruja (2015) o Déjame salir (2017) demuestran que el género sigue encontrando caminos para sorprender y perturbar. Porque el buen terror no consiste solo en provocar sobresaltos. También sabe crear atmósferas, jugar con lo que no vemos y dejar imágenes que nos acompañan mucho después de que aparezcan los títulos de crédito.
En este especial de Halloween, repasamos algunas de las mejores películas de terror de todos los tiempos: clásicos imprescindibles, pesadillas inolvidables y propuestas para quienes buscan emociones fuertes. Una selección para disfrutar del miedo en la pantalla y recordar por qué, a veces, no hay nada más fascinante que aquello que nos aterra.
Déjate de películas es un podcast de THE OBJECTIVE dedicado al mundo del cine. Se trata de una tertulia de periodicidad mensual en la que se discutirán todo tipo de temas relativos al séptimo arte: tendencias, estrenos, corrientes, directores, actores, y, por encima de todo, películas. También hablaremos de los grandes asuntos de la vida —existenciales, filosóficos, políticos o sociales—, pero siempre apoyándonos en el cine.
Para ello, queremos seguir así la estela de programas como Qué grande es el cine, del maestro José Luis Garci, de Cowboys de medianoche, o de La Clave, aquel mítico espacio que dirigía el gran José Luis Balbín. Son modelos muy elevados, por lo que no pretendemos estar a la altura, pero sí al menos parecernos aunque sea de lejos. Los componentes del equipo de Déjate de películas somos Sonsoles Callejo, abogada; Salvador Otamendi, consultor político; y Jaime Cervera, historiador y periodista de este diario. Los tres rondamos la treintena y compartimos una común pasión por el cine de ayer y de hoy.
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