Los finalistas del premio literario del millón de Aena: Schweblin, Giralt Torrente, Vila-Matas, Abad Faciolince y Nona Fernández

<p>La escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, ha anunciado las cinco novelas finalistas de su primera edición, dotada con un millón de euros y promovida y patrocinada por el grupo gestor aeroportuario. </p>

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 Rosa Montero, presidenta del jurado, defiende la convocatoria: «Sin el millón, no estaríais aquí. Ahora, el premio tiene que estar a la altura del mmillón».  

La escritora Rosa Montero, presidenta del jurado del Premio Aena de Narrativa Hispanoamericana, ha anunciado las cinco novelas finalistas de su primera edición, dotada con un millón de euros y promovida y patrocinada por el grupo gestor aeroportuario.

Ahora y en la hora, del colombiano Héctor Abad Faciolince (Alfaguara); Marciano, de la chilena Nona Fernández (Random House); Los ilusionistas, del español Marcos Giralt Torrente (Anagrama); El buen mal, de la argentina Samanta Schweblin (Seix Barral); y Canon de Cámara Oscura, de Enrique Vila Matas (Seix Barral) son las obras elegidas. Todos los finalistas recibirán 30.000 euros como premio. Aena también comprará ejemplares de todas las novelas por valor de un millón de euros y las distribuirá entre bibliotecas y colegios en los territorios en los que está implantada.

«Es un premio que no es más que alegría para el sector. para las editoriales, para los escritores y para los lectores», dijo Rosa Montero en el anuncio de los finalistas. Montero se refirió al escepticismo que recibió la convocatoria en su anuncio. «Que se meta dinero [en el sector del libro] es una gran noticia. He leído comentarios dle tipo ‘quiere ser como el Booker’. Y he leído comentarios ¿por qué pagar un millón? El Booker lleva mucho tiempo, tiene mucha tradición. En este caso, si no pones ese millón no estarías aquí ninguno de vosotros [en referencia a los periodistas]. El millón pone el premio en un lugar alto. Ahora el premio tiene que estar a la altura del millón, tiene que tener un peso en el conocimiento de la literatura en español. Eso va a costar. No voy a volver a ser presidenta pero amor este premio. Ojalá se consolide y no caiga en lo obvio. Le deseo mucho tiempo y mucha felicidad».

En el acto del Premio Aena también hablaron el periodista Jesús García Calero, uno de los dos secretarios del jurado, y sus asesores (scout,s) Nuria Azancot y Antonio Martínez Asensio, que explicaron el mecanismo que ha llevado hasta esta selección y recordaron la «absoluta independencia con la que trabajaron». El 7 de abril,el jurado se reunirá en Barcelona y llegará a un fallo. El 8 de abril habrá una ceremonia, también en la capital catalana.

Ahora y en la hora, de Abad Faciolince, es la crónica del viaje que el escritor colombiano emprendió a Ucrania como una misión depaz y cultura pero que terminó en tragedia cuando un misil ruso cayó sobre la expedición. Victoria Amelina, muera en aquel ataque, es la mujer en torno a la que se construye el texto de Abad Faciolince. «Había renunciado a su hijo, a su familia, a su propia seguridad y a la literatura para documentar los crímenes de guerra que estaban teniendo lugar Ucrania», explicó el autor en una entrevista en EL MUNDO. «En un momento en el que las mujeres podían salir del país y refugiarse en la seguridad de Europa occidental, ella hizo el camino inverso. Su marido vivía en Estados Unidos, así que envió a su hijo a Polonia y se lanzó a investigar las matanzas de Putin. Creo que si hubiera sido yo quien hubiera muerto, ella, como escritora, también hubiera sentido la responsabilidad de hablar por mí y dar voz a la injusticia. En el libro hablo por ella del mismo modo en que traté de resucitar la voz de mi padre en El olvido que seremos».

El buen mal, de Schweblin, es un conjunto de seis relatos que que calibran y sublimar esas pequeñas torsiones que vuelven extraño y mágico lo cotidiano, y que justifican la espera de siete años desde su último libro. Junto a sus clásicos temas como los límites entre lo ordinario y lo extraño, la soledad, el miedo y sus ramificaciones o los problemas de incomunicación se añaden aquí la muerte y sus consecuencias, el nihilismo existencial, la culpa y la familia o el cuidado. «Me interesa explorar las fuerzas invisibles que comandan nuestras vidas, nuestros miedos, las historias que nos contamos acerca de nosotros mismos, los mandatos en los que vivimos, las culturas en las que nos criamos y las ideas que tenemos sobre el mundo», dijo Schweblin en EL MUNDO.

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