“Entre 2 sillas”, memorias de un belga afincado en México que celebra el viaje, el arraigo y la familia.
Saltillo, México.— El escritor belga-mexicano Laurent Slowack presenta Entre 2 sillas, una autobiografía luminosa que reúne recuerdos, anécdotas y reflexiones de más de cuatro décadas de vida en México. Con una prosa clara y amable, el autor comparte su llegada desde Sint-Niklaas (Bélgica, 1955) a los 24 años con un contrato de tres años que terminó convirtiéndose en una existencia plena al norte del país. El resultado es un testimonio entrañable y bien construido, que honra a la pareja, a los hijos y a los nietos, y que rinde homenaje a la capacidad humana de adaptarse sin renunciar al origen.
El punto de partida es íntimo y sincero: “desde Bélgica llegué a mi silla mexicana”. En ese tránsito, Slowack pasó de invitado a migrante y finalmente a inmigrado, forjando un hogar y un horizonte emocional en torno a Lucero —su esposa y gran protagonista sentimental— y a una familia que hoy suma tres hijos y seis nietos. En cada capítulo, el autor ordena episodios de trabajo, encuentros, tropezones y descubrimientos con una mirada afectuosa y, a la vez, analítica, que busca comprender la experiencia de vivir entre pertenencias.
Entre 2 sillas puede leerse en cualquier orden: son piezas autónomas que dialogan entre sí y que invitan a detenerse, sonreír y pensar. Slowack rehúye la grandilocuencia para privilegiar el detalle cotidiano —el idioma, los usos, el paisaje humano del norte mexicano— y desde ahí celebrarlo. El lector encuentra un acompañamiento amable que anima, “apapacha” y motiva, un espejo para quienes también han cruzado fronteras físicas o simbólicas.
El autor comenzó a escribir hace más de quince años, primero a modo de bitácora personal y después como proyecto narrativo sostenido. El paso natural fue publicar un libro, convencido de que la memoria compartida ayuda a tender puentes culturales. Su proceso, paciente y metódico, ofrece pistas útiles sobre cómo publicar un libro sin perder la voz propia: anotar con disciplina, revisar con criterio y respetar la naturalidad del recuerdo. De ahí emerge un debut honesto y pulcro, que transmite calidez y oficio.
Las motivaciones de Slowack son claras: el amor por una mujer, un trabajo que “fue y vino como se le antojó” y la constatación de que el salto transatlántico transformó su nombre, sus concepciones y sus afectos. La obra se sostiene en esa tríada y la despliega con serenidad. Dos capítulos, dedicados a los hijos y a los nietos, subrayan la imagen del árbol que echa raíces y da frutos: metáfora de una vida integrada que celebra lo que se fue y lo que se es.
En cuanto a la recepción, el autor no persigue cifras; su interés está en poner el libro en manos de lectores que se reconozcan en la migración, el mestizaje cultural y la gratitud. La primera presentación pública está prevista en septiembre en Saltillo. Hasta ahora, las primeras opiniones provienen del entorno familiar y destacan la cercanía del relato y su tono cordial, como si una conversación tranquilizadora guiara la lectura.
Letrame Grupo Editorial, el acompañamiento idóneo
La publicación de Entre 2 sillas ha contado con el respaldo de Letrame Grupo Editorial, cuyo seguimiento cercano fue clave en la edición y puesta en circulación. Para el autor, trabajar con la editorial supuso un proceso de aprendizaje sereno: orientación profesional, cuidado estético y una ruta clara hacia los canales de venta y difusión. Ese acompañamiento permitió que el manuscrito preservara su naturalidad y, a la vez, alcanzara el acabado que merece una obra destinada a perdurar.
El libro se distingue por su equilibrio entre memoria y observación. Slowack escribe con alegría contenida, sin nostalgia excesiva ni artificio, y consigue que la experiencia de “vivir entre dos sillas” sea una invitación a celebrar los puentes. La estructura abierta —capítulos que se sostienen por sí mismos— favorece una lectura a ritmo personal: se puede empezar por la llegada, por las primeras impresiones del trabajo, por la historia de amor con Lucero o por los retratos familiares que cierran el volumen. Siempre se vuelve al mismo aprendizaje: el arraigo se construye día a día.
Nacido en 1955 en Sint-Niklaas, Laurent Slowack reside en Saltillo desde hace décadas. Su voz posee la serenidad de quien ha mirado con paciencia. Esa cualidad —sumada a su humor y a su afecto por México— convierte a Entre 2 sillas en un debut memorable: un libro que abraza, invita a dialogar y deja una estela de optimismo sin ingenuidad. El autor ya proyecta nuevos trabajos, consciente de que escribir es también una forma de disciplina, desahogo y autocrítica.
Con este título, Slowack se presenta ante el público literario con una obra madura, limpia y profundamente humana. Entre 2 sillas confirma que el viaje vale la pena cuando se cuenta con sensibilidad y rigor: una suma de escenas bien hiladas que, al cerrar el libro, dejan al lector con el deseo de seguir conversando. Disponible en el catálogo de Letrame, la obra encuentra su sitio natural en los medios culturales y en las mesas donde se leen historias verdaderas que alumbran el presente.